En el marco de un operativo dispuesto por la
Fiscalía de la Ciudad y en el que participaron efectivos del Área Contravenciones
y Faltas de la Policía Metropolitana, la Agencia Gubernamental de Control,
inspectores de Espacio Público, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales y la
Guardia de Auxilio realizaron 26 allanamientos
en domicilios ubicados en el barrio de Flores.
Según informó la Policía Metropolitana, en esos
lugares funcionaban locales, talleres textiles clandestinos y depósitos
destinados a la venta ilegal callejera.
También se procedió al desalojo de manteros que
vendían sus productos sobre la calle Avellaneda. En los procedimientos,
ordenados por el fiscal porteño Martín Lapadú, se secuestraron 650 bultos con
mercadería, 6 vehículos que se utilizaban para la logística, 50 máquinas de
coser y, además, se identificó a 80 personas.
Por su parte, el Fiscal General de la Ciudad Luis
Cevasco señaló que “se estableció que había en la zona una suerte de
organización y que no eran todos vendedores individuales. Una organización que
vincula el alquiler y uso de los espacios en la vía pública, con la protección
e incluso el reparto de la mercadería".