A través de un
comunicado, los empleados del Centro
Gallego, hospital centenario de la colectividad, informaron que están en “alerta roja”
dado que “los sueldos no se pagan, y cuando se pagan, se lo hace en cuotas en
fechas arbitrarias”.
“La responsabilidad de
este destrato con el personal y con los socios y pacientes, es de la
administración actual, en manos del INAES, dependiente hasta hoy de Acción
Social y Alicia Kirchner y sus funcionarios de la agrupación Kolina”,
aseguraron.
Y destacaron que “ellos
fueron designados por un juez para evitar el cierre de este hospital de alta
complejidad con más de 1000 empleados, prestador de decenas de Obras sociales,
el Pami, el hospital Garrahan y otras instituciones y de los socios de la
colectividad gallega”.
Pero advirtieron que “ante
el cambio de gobierno, los trabajadores, en la mayor incertidumbre, no obtenemos
respuesta alguna de la dirección del hospital. Da la impresión de que han
abandonado el barco a la deriva, sin que se sepa quien se va a hacer cargo de
su continuidad”.
Por último, los
trabajadores pidieron una audiencia con la vicepresidente de la Nación,
Gabriela Michetti, quien es vecina del hospital, para que intervenga “en
salvaguarda de este centro fundamental de la salud pública y fuente de trabajo
de centenares de familias”.