La Defensoría del Pueblo recomendó al presidente del
Instituto de Vivienda de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Emilio
Basavilbaso, que arbitre los medios necesarios a fin de dar estricto
cumplimiento a lo dispuesto en la Ley 459 tanto en lo que se refiere a la
rehabilitación integral del Complejo Habitacional “Colonia Sola”, ubicado en la
calle Australia y Perdriel, como a su subdivisión en propiedad horizontal.
Ese conjunto habitacional aúna dos problemáticas: la
necesidad de una vivienda digna para sus habitantes y la salvaguarda del
patrimonio de la Ciudad.
En ese marco, la Defensoría del Pueblo emitió cuatro
resoluciones en las que reclamó a distintos organismos del Gobierno de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires -en particular al Instituto de Vivienda de la
Ciudad- el cumplimiento de las normativas vigentes y la provisión de los medios
económicos, instrumentales y humanos necesarios para la resolución de ambas
problemáticas.
Colonia Sola fue construida para alojar a los
obreros de los talleres del Ferrocarril del Sud. La ejecución comenzó en 1890 con la dirección de Jorge
Drabble.En aquella época, la zona era un barrio periférico y quienes llegaban a
ella eran, por lo general, familiares de enfermos internados en el Hospital
Muñiz, ubicado a pocas cuadras.
El barrio se construyó en un terreno vecino a las
vías, cercano al Hospital para Dementes y al Asilo de inválidos. La
arquitectura y distribución de las viviendas se realizó de acuerdo a la forma
habitual que se utilizaba en Inglaterra, similar a las que aún hoy se
encuentran en el East End de Londres y algunos viejos barrios ferroviarios de
Liverpool.
El conjunto consta de cuatro bloques de planta baja
y un piso con 16 viviendas cada uno, construidos en mampostería, con
carpinterías de madera y tejas normandas.
Los bloques se ubican en forma simétrica con
respecto a dos ejes: el acceso perpendicular a la calle Australia y un espacio
verde central. En la actualidad el conjunto está habitado por 70 familias.